Dormir con Alas

Dormir con Alas: Cómo los cuentos antes de dormir siembran futuros brillantes

Cuentos antes de dormir

Hay un momento del día que muchos adultos subestiman... Ese instante mágico, sagrado y silencioso, cuando el mundo se apaga y el alma del niño se abre por completo. Ese momento es la hora del cuento antes de dormir.

¿Sabías que lo que ocurre en esos minutos puede definir el carácter, la autoestima y hasta la visión del mundo de tu hijo?

No se trata solo de leer un cuento. Se trata de sembrar símbolos, imágenes internas, y sobre todo: conexión emocional profunda.

Hablando de las nuevas pedagogías, los cuentos son alimento del alma. Son narrados —no leídos— con un ritmo pausado, una voz cálida y un sentido de ritual amoroso. Se eligen historias arquetípicas, con estructura clara: un conflicto, un viaje, una transformación. Porque el alma infantil necesita saber que siempre es posible renacer.

El cuento también se ofrece con respeto y presencia. El adulto observa, adapta, lee despacio. Y luego guarda silencio para que la mente absorbente del niño digiera lo escuchado sin interrupción. Ese silencio es tan poderoso como las palabras mismas.

La ciencia empieza a explicar lo que las pedagogías conscientes siempre intuyeron: que durante los minutos previos al sueño, el cerebro infantil entra en ondas theta, un estado de máxima receptividad emocional y creativa. Lo que el niño escuche en ese momento se grabará profundamente en su subconsciente. Por eso, un cuento con belleza, verdad y bondad tiene más valor que mil lecciones morales.

Y hay algo más. El cuento no solo enseña. Une. Porque en ese breve ritual, el adulto y el niño se encuentran sin prisa. El corazón se calma. El vínculo se fortalece. Y el niño duerme sintiendo que el mundo es seguro y hermoso.

Así que la pregunta ya no es: “¿Leo un cuento esta noche?” La verdadera pregunta es: ¿Qué tipo de mundo quieres sembrar en la imaginación de tu hijo mientras duerme?

Autor: Víctor Chacón